
El Rev. Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano (NHCLC), se reunió ayer en la Oficina Oval con un grupo de destacados líderes de fe para orar con y por el Presidente de los Estados Unidos en medio de un momento de gran responsabilidad global y liderazgo nacional.
El encuentro, facilitado por la pastora Paula White-Cain y Jennifer Korn, de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, reunió a varios líderes espirituales clave, muchos de los cuales formaron parte de la coalición original de líderes cristianos que se unieron en 2016, con el propósito de interceder por el Presidente y por la nación.
Durante el tiempo compartido, los líderes oraron por sabiduría, protección y dirección para el Presidente mientras lidera al país en un momento complejo y decisivo en los asuntos internacionales.

La reunión de oración tuvo lugar mientras el Presidente continúa ejerciendo su rol como Comandante en Jefe durante una importante campaña militar, denominada Operación Epic Fury, en la que fuerzas estadounidenses están atacando infraestructura del régimen iraní y capacidades de misiles.
Rodríguez describió el encuentro como un recordatorio poderoso de que la fe continúa desempeñando un papel relevante en momentos de liderazgo nacional.
“Esta reunión fue un poderoso momento de unidad espiritual e intercesión. Incluso en medio del conflicto global y de enormes responsabilidades, la Oficina Oval se abrió para la oración”, expresó el pastor Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano (NHCLC). “El liderazgo en el más alto nivel requiere, en última instancia, dependencia de Dios, sabiduría que trasciende el entendimiento humano y la cobertura de la oración”.

Los líderes de fe oraron por el Presidente, por los Estados Unidos, por los miembros de las fuerzas armadas y por la guía de Dios en lo que describieron como una hora crítica para la nación y el mundo.
“Este momento nos recuerda que la fe aún tiene un lugar en las salas donde se toman las decisiones más importantes”, añadió Rodríguez, “y que la oración sigue siendo uno de los actos más poderosos que podemos ofrecer por nuestra nación”.